Ficha Técnica
La pintura alude al martirio de los santos Cosme y Damián, hermanos y médicos cristianos que, según la tradición hagiográfica, fueron perseguidos durante las persecuciones del emperador Diocleciano. La flagelación constituye uno de los episodios de su pasión y pone de manifiesto su fidelidad a la fe cristiana y su resistencia ante el sufrimiento, convirtiendo sus cuerpos sometidos al tormento en instrumentos de exaltación de la virtud del mártir. La intensidad expresiva de los gestos, el tratamiento naturalista de la anatomía y el fuerte contraste lumínico confieren a la obra un marcado carácter dramático, acorde con la tradición pictórica barroca de la representación del martirio.
La composición se organiza en torno a las figuras de los dos santos, representados en el momento de su suplicio. Ambos aparecen semidesnudos y maniatados, sometidos a la violencia de sus verdugos, que los rodean y ejecutan el castigo. San Cosme y san Damián presentan actitudes de recogimiento y resistencia ante el tormento, con los rostros dirigidos en sentidos diferentes, mientras sus cuerpos adquieren un marcado protagonismo plástico mediante el estudio anatómico y el contraste de luces y sombras. Los santos visten únicamente paños y prendas de tonos rojizos y blancos que cubren parcialmente sus cuerpos, recurso que permite enfatizar la anatomía y, al mismo tiempo, alude a su condición de mártires. En torno a ellos se disponen varios sayones, representados en actitudes dinámicas y gesticulantes, algunos de los cuales portan los instrumentos empleados para la flagelación. La diversidad de posturas y la disposición diagonal de las figuras introducen un acusado dinamismo en la escena y contribuyen a transmitir la violencia del episodio. El fondo, deliberadamente oscuro, contrasta con los cuerpos iluminados de los santos y concentra la atención del espectador sobre el martirio. Al fondo, en el lateral derecho, se distingue una arquitectura urbana, que sitúa el episodio en un espacio público y contribuye a dotarlo de verosimilitud narrativa.
Técnica: El soporte de la obra está conformado por una única pieza de tela, oculta tras el reentelado realizado en la última intervención de conservación-restauración. El bastidor de madera está constituido por una estructura compuesta por 4 listones -dos largueros y dos travesaños- reforzado por un travesaño horizontal central para conferirle mayor estabilidad, presenta un sistema de expansión simple constituido por una única cuña insertada en sus ángulos. El marco de madera está dorado por su anverso presenta una moldura clásica sujeta al bastidor mediante puntillas equidistantes en sus bordes.
El anverso de la tela recibe una capa de imprimación que sirve de base a la composición pictórica. La pintura ejecutada en una gama de fuertes contrastes cromáticos, donde predominan los tonos fríos y oscuros - negros del fondo y sombras proyectadas de los personajes- en contraposición con los grises de los edificios al fondo. Esta atmósfera se quiebra por la viveza del color en las carnaciones de los dos santos y los tonos rojizos y rojos del vestuario de los personajes en primer término.
En su ejecución destacan los efectos plásticos propios del óleo, marcados por intensos juegos de luces y sombras que definen el fuerte claroscuro, perceptible de forma especial en los contornos de las figuras, junto a un modelado conseguido mediante degradados, fundidos y veladuras, a partir de tonos bases, medias tintas y certeros toques de luz y color en los puntos de mayor atención visual para conseguir las texturas visuales y el volumen.
Estado conservativo: La obra tras la última intervención de conservación-restauración realizada presenta un buen estado de conservación sin alteraciones aparentes.
Bibliografía:
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Falcón Márquez, T., et alii., Universidad de Sevilla. Patrimonio monumental y artístico. (Sevilla, 1986).
