Ficha Técnica
Escultura que representa a un ángel lampadario, realizado en madera tallada y policromada, propia del barroco sevillano del siglo XVIII. Presenta una figura de aspecto juvenil, con el rostro de facciones delicadas, expresión serena y la cabeza ligeramente inclinada. Su composición es dinámica y asimétrica, marcada por la apertura de los brazos y el movimiento de las piernas, que rompe con la frontalidad y aporta sensación de naturalismo. Destacan las grandes alas desplegadas, de abundante plumaje tallado, así como la indumentaria, compuesta por una túnica de pliegues amplios y voluminosos. La policromía combina tonalidades doradas, verdes, ocres y pardas, que enriquecen los volúmenes y acentúan el carácter ornamental de la pieza. Los elementos suspendidos que sostiene en sus manos, destinados a la iluminación, determinan su función como lampadario.
Desde el punto de vista iconográfico, la obra representa a un ángel cuya función es sostener una lámpara, integrando así la figura celestial en el espacio litúrgico. Las alas desplegadas constituyen el atributo que identifica su naturaleza angélica, mientras que la postura abierta y el movimiento de la figura transmiten dinamismo y una sensación de ligereza. La lámpara posee un sentido funcional y simbólico, relacionado con la iluminación del espacio sagrado y, de manera general, con la luz divina. La riqueza de la talla y de la policromía contribuye a destacar la dimensión celestial y decorativa de la escultura. La intervención de Benito Hita y Castillo en la talla y de Juan de Espinal en la policromía pone de manifiesto la colaboración entre escultor y pintor, característica de la producción artística del barroco sevillano.
Técnica: La escultura está realizada en un soporte de madera del que no se dispone de información para precisar su especie ni el número de piezas que la compone, aunque es perceptible la unión del brazo que sostiene la lámpara con el torso a la altura del hombro con el cuerpo. Las alas desmontables se ensamblan en el reverso de la escultura a la altura de los omóplatos.
La talla se encuentra aparejada, embolada y dorada únicamente en las áreas de la indumentaria donde se localiza la reserva de oro; es decir, en aquellas zonas de la policromía donde este se deja intencionadamente visible: la decoración del ropaje, el borde del cuello, la cenefa del reverso del manto, las mangas, la diadema, la rocalla de las botas y las alas.
Las encarnaciones del rostro y de las manos están ejecutadas al óleo mediante la técnica del pulimento. Destaca el rosado de las mejillas, el rojo de los labios y las líneas que definen los rasgos principales, como las cejas, los ojos y la transición del cabello con las áreas de carne en el rostro.
Los estofados están realizados mediante distintas técnicas. Aparte de las zonas con reserva de oro mencionadas, destacan las amplias áreas de fondo en un tono crema uniforme que sirve de base a los motivos rameados y florales de la ornamentación, ejecutada a punta de pincel en colores vivos con predominio de verdes, azules y rojos. Esta misma gama cromática se emplea en la decoración de las alas, junto a leves veladuras o coladuras verdes sobre el oro en la pedrería de la diadema, la vuelta del vestido y el moteado esgrafiado de las botas. Por último, resulta reseñable una ligera decoración en relieve con motivos incisos sobre el aparejo húmedo en los motivos en dorado visibles en la indumentaria; sobre todo, en las vueltas de la túnica y sobre túnica.
Estado de conservación: Desde el punto de vista conservativo, la escultura presenta un estado de conservación aceptable, aunque con lagunas de policromía localizadas en la parte externa de los pliegues de diversa entidad
