Ficha Técnica
La figura de San José aparece de pie, en posición frontal y con un leve giro del cuerpo, sosteniendo al Niño Jesús sobre su brazo izquierdo. Presenta un rostro sereno, de facciones suaves, barba y cabellos largos y ondulados, tratados con naturalismo idealizado. Viste una túnica y un manto de amplios y sinuosos pliegues, enriquecidos con motivos ornamentales dorados que aportan suntuosidad al conjunto. En la mano derecha porta una vara, mientras que el Niño, de anatomía infantil y actitud dinámica, dirige su mirada hacia un lado. La composición combina la estabilidad de la figura paterna con el movimiento de los paños y la disposición del cuerpo infantil, dentro de una estética barroca de marcada riqueza decorativa.
La obra representa a San José como padre putativo y protector de Jesús, una iconografía que adquirió especial relevancia en la religiosidad de la Edad Moderna. La vara que sostiene constituye uno de sus atributos tradicionales y alude a su elección divina como esposo de la Virgen María, mientras que el Niño Jesús simboliza su papel como custodio de la Sagrada Familia. La proximidad física entre ambas figuras y la actitud protectora del santo subrayan los valores de paternidad, ternura y amparo. El conjunto, enmarcado por una hornacina de decoración rococó con abundantes motivos dorados, responde al gusto devocional del siglo XVIII y busca favorecer la contemplación piadosa mediante la expresividad de los rostros, la elegancia de las formas y la riqueza ornamental.
Técnica: Escultura concebida para ir adosada en la hornacina de un retablo, motivo por el cual su reverso se presenta aplanado en madera y con una aplicación irregular del color únicamente en los bordes laterales. A simple vista estudiando su reverso y el hueco existente se puede apreciar como el embón está conformado por varias piezas –6 visibles- dispuestas con la veta en sentido vertical. Las más externas se adosan a los laterales para conferir mayor estabilidad a la escultura en su base.
El estrato pictórico visible corresponde a un repolicromado blanco de factura deficiente y composición no determinada (oleosa o sintética), el cual oculta la capa policroma original. Las catas estratigráficas en áreas significativas de la obra revelan que dicha policromía subyacente también es de tono blanco, salvo en las zonas donde el dorado original ha quedado expuesto sin repintar. Las áreas doradas en relieve visibles en las mangas y en la cenefa del alba están elaboradas con la masa del aparejo con la técnica de la pastilla, ya sea a mano alzada o mediante molde. En estas áreas se aprecia un matiz rojizo dominante debido al bol perceptible en los perfiles de los motivos. Completan la decoración dorada otros elementos aplicados en plano, como el motivo vegetal de la parte externa del nimbo.
Estado de conservación: El soporte lígneo muestra fendas y grietas en sentido longitudinal de variada importancia. En la superficie policroma se observan craqueladuras estables de diversa tipología y magnitud asociadas al envejecimiento natural de los materiales, junto a una capa de suciedad grasa generalizada producto de la exposición prolongada al humo, hollín y residuos aromáticos del uso litúrgico. Se aprecian además numerosas pérdidas de estratos que dejan al descubierto la capa subyacente. Si bien estos deterioros no comprometen la integridad estructural de la obra, sí alteran de forma significativa su correcta apreciación e interpretación estética.
Bibliografía:
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Falcón Márquez, T., et alii., Universidad de Sevilla. Patrimonio monumental y artístico. (Sevilla, 1986).
