Technical Datasheet
Escultura que representa un globo terráqueo sobre peana. Fue una de las piezas protagonista del Pabellón de Nueva Zelanda durante la Expo 92, estando en movimiento mientras que un haz de luz unía a España y Nueva Zelanda para demostrar que ambos países son prácticamente antípodas.
Una vez concluida la Expo 92, Nueva Zelanda donó la pieza a la Universidad de Sevilla, colocándose en los jardines del Rectorado. Aunque el mecanismo que lo hacía girar y el haz de luz ya no se conservan, aún sigue siendo uno de los recuerdos más curioso de la Expo 92 que permanece en Sevilla.
