Desde época helenística, el Espinario ha causado atracción por su naturalismo, dando lugar a repetidas copias a lo largo del tiempo. La escultura captura un momento de la vida cotidiana. El joven pastor Cneo Marcio intenta sacar una espina de su pie izquierdo, la cual estuvo clavada mientras cumplía su misión. Dicha obra del siglo I a.C., fundida en bronce, pasó a las colecciones de los Museos Capitolinos de Roma en 1816.
Durante el Renacimiento, la historia del Espinario fue recuperada por los humanistas, por lo que esta escultura, de nuevo, fue una de las primeras imágenes escultóricas del mundo antiguo en ser copiadas, tanto en dibujos, pinturas, como en esculturas.
La pieza conservada en la Gipsoteca de la Universidad de Sevilla fue realizada en el último tercio del siglo XVIII, positivando otro vaciado conservado en la Academia de San Fernando de Madrid. Por tanto, en esta que es la reproducción de una copia de un original helenístico, hoy día no conservado, sobrevive la idea de un artista griego a pesar del paso del tiempo. Descubre esta obra y la interesante historia de otras en nuestros fondos.
