Uno de los fondos más singulares de nuestras colecciones patrimoniales es el fondo egipcio. Este interesante fondo lo componen figuras votivas, recipientes de cerámica, fayenza y piedra, incrustaciones en vidrio, uschebtis, amuletos y ostracas. La pieza que hoy presentamos es un amuleto antropomorfo que representa al dios Shu. Esta divinidad egipcia está relacionada con los fenómenos atmosféricos, como dios del aire y la luz, vinculada al equilibrio cósmico y la separación del Nut o cielo y el Geb o tierra.
En este caso, el amuleto realizado en fayenza y con una capa vidriada verdosa, representa al dios como atlante semiarrodillado, ataviado con un faldellín, peluca tripartita y sosteniendo un posible fragmento de disco solar, lo que evoca su papel en la cosmogonía heliopolitana. De hecho, dicha iconografía se popularizó a partir del Tercer Periodo Intermedio relacionándose en su función como amuleto con la vida eterna, la estabilidad y el dominio, asociándose a fenómenos como el aire o el viento.
Este bien patrimonial posiblemente fue adquirido por Antonio Blanco Freijeiro entre 1968 para utilizarse junto con otras piezas como el material didáctico que entonces requerían los planes docentes de la Cátedra de Arqueología.
