En el año 2011 se organizó el XVIII Congreso Internacional de Conservación y Restauración de Bienes Culturales en Granada. Durante su desarrollo se determinó que cada 27 de enero, a partir de ese año, se celebraría el Día Internacional del Conservador-Restaurador.
Eugène Viollet le Duc, fue un arqueólogo, arquitecto y escritor francés muy destacado en el ámbito de la Conservación y Restauración del Patrimonio, por ello se toma como referencia la efeméride de su nacimiento para señalar este día.
La figura del restaurador es muy destacada por su dualidad de acción, tanto de conservación preventiva cómo posterior, que se realizan entorno a las piezas. Su función es imprescindible en museos, galerías, salas expositivas o en cualquier espacio dónde se encuentren las obras de arte.
Tanto las técnicas originales que se emplearon en su creación, como las que utilizan el conjunto de personas que las restauran, les otorga una identidad única a la hora de la conservación de las obras. Tras su trabajo, se esconde una extensa investigación, con el objeto de conservar el legado cultural y artístico para las generaciones futuras.
En el día de hoy, se destaca la ardua actividad laboral de este colectivo, reivindicando la importancia de esta figura en nuestra sociedad, visibilizando el trabajo que los conservadores-restauradores, desarrollan sobre los bienes patrimoniales para su correcta preservación y transmisión.
