Ficha Técnica
Dos personas sentadas junto al puente de Triana, decorado con luces por la Velá de Santa Ana.
Esta festividad local tiene su origen en la tradición de los vecinos de Triana y Sevilla que se acercaban a la Iglesia de Santa Ana para velar a la virgen durante la noche en vísperas del 26 de julio. El templo de Santa Ana es del siglo XIII, cuando el rey Alfonso X se encomendó a la virgen tras tener una enfermedad ocular, prometiendo que si se curaba erigiría un templo en honor a Santa Ana. La Velá se vivía en el templo, y en sus alrededores como el Río Guadalquivir. Con el tiempo, esta festividad en un inicio religioso, fue tomando un carácter popular, acompañándose de bailes y cantes que han ido transformándose a casetas y actividades como "la cucaña".
