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11 MARZO 2010 | JUAN PINILLA

EL FLAMENCO QUE VIENE 2010
“Malditos” de Juan Pinilla


Fecha: Jueves 11 de marzo de 2010
Hora: 21:00h.
Lugar: Teatro Alameda de Sevilla
Precio: 5€ comunidad universitaria y 10€ entrada general.
Venta de entradas en la taquilla del teatro Alameda


“Malditos” de Juan Pinilla

La poesía ha sido la hermana del cante flamenco a lo largo de su pequeña gran historia. Poesía popular de una alta calidad que fue motivo de estudio para filólogos y escritores del mundo entero, destacando, por cercanos, Antonio Machado y Álvarez, Menéndez Pidal o Menéndez Pelayo, y que inspiró a nuestros más insignes poetas, que tallaron sus obras de la madera de esta poesía. Por otro lado, la poesía de autor o poesía “culta” que han incorporado cantaores como Morente, Menese, Carmen Linares o Camarón, entre otros muchos, para el bien del flamenco y el engrandecimiento de nuestro arte.
Así Lorca, Miguel Hernández, Alberti, Machado, Bergamín, Bécquer… han prestado su pluma para la voz de estos cantaores que descubrieron con su incorporación que el flamenco podía abrir horizontes hacia una mayor universalidad por estos derroteros. La poesía ha hecho también que los cantaores creen formas musicales innovadoras para adaptar las letras de métrica irregular de los más grandes poetas, con lo que se ha visto engrosada la capacidad musical de nuestro arte en cuestión.
El cantaor ha querido a través de estos trabajos dar un paso más allá y acercar autores todavía por explorar dentro del mundo del flamenco, como es el caso de los ‘Malditos’, una denominación en la que no sólo caben poetas, sino también pintores como Van Gogh, o cantaores como Macandé o Luis de la Pica, pues cuando Verlaine se dispuso crear el título de ‘Malditos’ y agruparlos en uno de sus libros, se refería a una serie de artistas, generalmente poetas, entre los que se daban algunos rasgos característicos comunes como son la bohemia, una vida completamente desordenada, subversiva, muerte prematura, o el ser considerados ‘locos’ o fuera de la sociedad y que poseían generalmente un talento artístico destacado.


FICHA ARTÍSTICA

Dirección: Juan Pinilla
Voz principal: Juan Pinilla
Guitarra: Luis Mariano Y Antonia Jiménez
Violín: Maya Shikaze
Percusión: Miguel Cheyenne
Palmas y coros: Encarni Heredia, Fita Heredia e Iván “Centenillo”
Artista invitado: Bailaor


Los Malditos

Macandé fue un gitano de Cádiz que pregonaba caramelos en la Alameda. Murió muy joven y vivió una vida tormentosa que lo llevó varias veces al manicomio. Su creación por fandangos es de una riqueza musical impresionante. Por su parte, Luis de la Pica, cantaor reciente, fallecido hace poco más de cinco años, vivió una vida bohemia y desubicada que se refleja en sus letras, algunas de las más hermosas que haya compuesto un cantaor.
Van Gogh ha sido una de las cumbres del pensamiento humano, pues no solo nos impresiona con su pintura si no que su obra es todo un universo fluctuante que trasgrede y araña, pellizca. Su pintura podría tener aquello que llamaba Manuel Torre ‘Soníos negros’. La correspondencia con su hermano Thèo, y alguno de sus cuadros han servido como orientación a nuestra intención escenográfica y a la música y letras compuestas en torno al pintor.
Rimbaud, Baudelaire, Verlaine e Isidore Ducasse ‘Conde de Lautreamont’ han sido cuatro de los poetas malditos más importantes de la historia, cuyos versos nos han inspirado y motivado el nombre de este espectáculo. Junto a ellos, un poeta casi desconocido en España, Armando Buscarini, que también encaja dentro del ‘malditismo’ (tras una vida complicada se suicidó con apenas tres décadas de vida) y cuyos poemas están impregnados de un halo de melancolía y subversión importante son especialmente ignorados por el público de su propio país
El espectáculo se divide en tres bloques.
Un primero bloque en el que se tratan las figuras de Macandé y Luis de la Pica, a través de cantes por bulerías, fandangos y soleá.
Un segundo bloque en el que se interpretan poemas de Armando Buscarini, Verlaine, Rimbaud y Conde de Lautreamont
Y un tercer bloque que se centra en la figura de Van Gogh


El MALDITISMO, corriente literaria cuyo concepto sirvió a Verlaine como título de un trabajo que agruparía a los autores más destacados de esta generación, y que comparten, entre otros rasgos comunes, el haber llevado una vida desordenada, anti social, subversiva, con un talento y genio artístico fuera de lo común, y final trágico y prematuro, en la mayoría de los casos, como consecuencia de ese estilo de vida entre lo bohemio y lo surrealista, es uno de los campos más apasionantes de la literatura universal.
Atendiendo a este tipo de criterios podemos encontrar en el acervo flamenco nombres que han compartido varios rasgos en común con los malditos franceses. Sírvanos el ejemplo de Macandé, un cantaor gaditano que creó fandangos de gran profundidad y murió en internado en un manicomio, el cantaor jerezano Luis de la Pica, cuyas letras son un paralelismo flamenco del ‘sourrealisme’ francés y cuya vida bohemia todos conocen a través de las obras que sobre él se han escrito, y el malagueño ‘El Chino’, que impregna su trabajo de cantos a la libertad, con un vocabulario muy personal y un talento musical sin precedentes.
Durante una actuación en Logroño, Juan Pinilla conoció, a través de la editorial que lleva su nombre, al poeta Armando Buscarini, en el que descubrió una literatura atormentada, llena de pasajes surrealistas y una vida con final trágico y prematuro, es decir, un ‘maldito’ desconocido en España, su tierra. Juan Manuel de Prada lo definió como un ‘proletario del arte’ en su libro “Armando Buscarini, o el arte de pasar hambre”. Junto a versos obra del poeta logroñés, el cantaor incorpora algún poema de Lorca, basándose en el ensayo de Francisco Umbral “Lorca, poeta maldito”, quizá una de las obras más logradas del madrileño y en el que desgrana, con su capacidad y fuerza expresiva, elementos artístico-literarios que sitúan a Lorca, en el grupo de los malditos, aunque se trataría de un ‘Maldito’ sui generis, todo un género literario a parte, dentro del malditismo.
Como colofón final el espectáculo presenta la adaptación de algunas letras de poetas que son el verdadero símbolo del malditismo: Baudelaire, Verlaine, Conde de Lautreamont y Rimbaud, escritores que, a su vez, han ocupado gran parte de las lecturas juveniles del cantaor que ahora les pone música y rinde, desde su más profunda admiración y respeto, un pequeño tributo a quienes le permitieron soñar, sentir, dudar, crecer, comprender… a quienes, como dice, le hicieron, en definitiva, un hombre más libre y humano.

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