EL EQUIPO 57 RECONSTRUYE SU PROPIA HISTORIA

 

El CICUS reúne a Juan Serrano y Juan Cuenca para evocar la transgresora aventura que protagonizaron en la Córdoba de los años cincuenta

 

La Córdoba de los años cincuenta, los viajes a Madrid, París y Copenhage, las rebeliones y manifiestos “contra casi todo” y las anécdotas de una mítica historia artística. Dos de los miembros del Equipo 57, Juan Serrano y Juan Cuenca, desvelaron en el CICUS la intrahistoria de su aventura plástica, una de las más fascinantes de la historia contemporánea española y que este año cumple sesenta años.

Con motivo de la exposición que se puede ver en la Galería Rafael Ortiz (en la cercana calle Mármoles) los dos artistas contaron al público los entresijos de la historia del grupo desde la cerrada, gris y opresiva Córdoba de los años cincuenta en la que, sin embargo, tiene lugar una transgresora aventura artística. Los protagonistas de esta aventura fueron Juan Serrano, Juan Cuenca, Agustín Ibarrola, Ángel Duarte y Pepe Duarte, aunque de forma puntual se unieron otros artistas mientras el grupo estuvo en activo entre 1957 y 1962.

A través de imágenes de su archivo personal mostraron las etapas del grupo con fotografías, dibujos, bocetos e incluso invitaciones de las primeras exposiciones. Juan Serrano y Juan Cuenca evocaron aquella ciudad lejana y ajena a casi todo, “pero en la que no éramos una isla porque allí estaban también Carlos Castilla del Pino, José Aumente o Jordano”, apuntó Juan Cuenca añadiendo que incluso el Círculo de la Amistad, un centro conservador, organizaba exposiciones del grupo El Paso y también del Equipo 57.

Cuenca y Serrano evocaron el viaje fundamental a París, donde conocieron a Picasso, y en una segunda estancia a Ibarrola que se convertiría en personaje clave del grupo. “Creo que nos conocimos en el metro. Nos invitó a su casa, pero nos advirtió que no tenía para comer más que raspas de sardinas fritas”, señaló Juan Serrano quien añadió que en aquellos años tan deslumbrantes como miserables se ganaban la vida pintando paredes.

En aquella estancia en París ocurre algo fundamental. Los miembros del equipo reaccionan con un manifiesto “contra casi todo, contra las galerías, los premios y los críticos”. Sin embargo, reciben la invitación de una galerista para exponer sus obras junto a ese manifiesto. Es entonces cuando comienza la historia pública del Equipo 57. El concepto de autoría de grupo, el uso de la abstracción geométrica y la intensidad cromática empiezan a sorprender en los circuitos artísticos.

Los artistas propusieron en el CICUS un auténtico viaje en el tiempo por los lugares que forman parte importante del Equipo 57: el Café Le Rond Point y la Galería Denise René en París; la Sala Negra, el Club Urbis y la Sala Darro de Madrid; el Museo Thorvaldsen de Copenhague; la Galería Susanne Bollag de Zurich y la Galería Céspedes de Córdoba.

Serrano y Cuenca recordaron el fundamental viaje a Dinamarca. “Fue un viaje divertido, exótico y revelador. Aunque en realidad los exóticos éramos nosotros. Allí no teníamos dinero, vivíamos en casas de artistas bohemios. Fue entonces cuando empezamos a hacer esculturas. Incluso las hicimos de nieve. Imagínense, nosotros de Córdoba a 24 grados bajo cero”, comentó Juan Cuenca.

Los artistas también narraron las anécdotas de las exposiciones, como cuando la policía clausuró la exposición de la Sala Urbis, la película realizada como una cinta de animación a través de cuatrocientos gouaches, los inicios del diseño de muebles e incluso la ‘biografía’ de muchas de las obras del grupo. “Hubo un momento en el que hay una deriva, la obra del equipo se hace más compleja, se introduce un concepto dinámico, se crea una profundidad. Poco después el grupo se extingue”, explicó Juan Cuenca.

Juan Serrano añadió que ese final fue lógico. “Se acabó porque era lógico. La propuesta del Equipo 57 pertenecía a una época, a un tiempo y a unas coordenadas. No podía ser eterno”, aseguró subrayando la importancia de la exposición organizada por el Centro de Arte Reina Sofía en 1993 en la que se reconstruyó la historia del grupo. La reconstrucción de la memoria del Equipo 57 que también se pudo vivir en el CICUS.