Fecha: 16 de mayo de 2012
Hora: 20,00 horas.
Lugar: Auditorio del CICUS (C/ Madre de Dios, nº 1)

Entrada con invitación hasta completar aforo. Horario de retirada de invitaciones los días de la función desde las 17,00 hasta las 19,30 horas.


Manuel Bohórquez Casado
Periodista y escritor de formación autodidacta, Manuel Bohórquez Casado nació en Arahal (Sevilla) el día 11 de enero de 1958 y desempeña su labor periodística en El Correo de Andalucía, como crítico de flamenco y columnista desde el año 1984.
Dos años antes trabajó en Antena 3 Radio de Sevilla, donde escribió guiones para el programa flamenco Lo Nuestro, de gran éxito en toda Sevilla y su provincia. Al poco tiempo se hizo cargo de otro programa en Radio Aljarafe, El duende y el tárab, que estuvo en antena durante once años, de lunes a viernes y de ocho a diez de la noche, con una audiencia diaria de entre quince y veinte mil oyentes.
A finales de los 80 trabajó como guionista y reportero en el programa Arte y artistas flamencos, de Televisión Española, de Romualdo Molina y Miguel Espín.
En 1992 publicó su primer libro, La Sonanta, sobre la vida y obra del cantaor y escritor Fernando el de Triana.
En 1996 editó El Carbonerillo; en 1997 Manuel Escacena. Viaje a le memoria de un cantaor sevillano; y en el 2000 presentó La Niña de los Peines en la Casa de los Pavón, obra que recibió en Madrid el Premio al Mejor Libro Flamenco del Año, otorgado por la revista visual Flamenco Hoy mediante la votación de treinta críticos de todo el país.
Asimismo, colaboró en la redacción de la obra Historia del Flamenco, de Ediciones Tartessos (1996), y Rito y geografía del cante, de Alga Editores (1997).
En 2001 apareció la obra Grandes Clásicos del Cante Flamenco, con El Correo de Andalucía, que han comprando miles de personas en todo el mundo y que recibió grandes elogios por parte de artistas, críticos y aficionados.
En 2005 publicó A palo seco, una recopilación de más de cien artículos escritos en El Correo de Andalucía.
En 2007 editó La Voz Prohibida, ensayo sobre la vida del cantautor flamenco Manuel Gerena, y Tomás Pavón, el Príncipe de la Alameda, ambos con su propio sello editorial Pozo Nuevo.
Por último, en 2009 salió al mercado su último libro, El Cartel maldito, sobre la vida y la muerte del célebre Canario de Álora, que fue nominado al mejor libro flamenco del año por la crítica flamenca.
En otro orden de cosas, desde octubre del pasado año dirige La Gazapera, su blog de El Correo de Andalucía, de gran éxito en todo el mundo, con más de 400.00 visitas desde entonces y nominado por la revista digital Tertulia Andaluza como mejor blog de flamenco y uno de los más leídos de Andalucía en todas las materias.
En 2010 recibió el Premio Nacional de Flamencología por parte de la Cátedra de Flamencología de Jerez, como reconocimiento a su labor como crítico e investigador flamenco.
Está a punto de salir su primera novela. ‘El niño que hablaba con los olivos’. Y prepara el libro ‘Pioneros del flamenco en los censos sevillanos del siglo XIX’.
Ha dado conferencias en las más destacadas ciudades españolas y de Europa.


Manuel Gerena.
Manuel Fernández Gerena nació en el sevillano pueblo de la Puebla de Cazalla en el año 1945, en el seno de una humilde familia. Desde su juventud se sintió atraído por el cante y la poesía, dedicándose primero a escribir letras flamencas y luego a cantar. Se convierte muy pronto en una referencia de la lucha antifranquista. Algunos de sus primeros discos, como fueron “Cantando a la libertad”, “Cantes del pueblo para el pueblo” y “Alianza del Pueblo Nuevo”, se encargaron de darlo a conocer en todo el país y pronto empezaron las prohibiciones, siendo el cantaor de flamenco más prohibido de la historia del género andaluz. Es a partir de 1971 cuando contacta por primera vez con el poeta gaditano Rafael Alberti y con el cantautor Paco Ibáñez, que lo introduce, en París, en el mundo de la canción protesta y la inmigración andaluza. Llegó a pisar muchas de las comisarías de nuestro país y hasta le llegaron a retirar el pasaporte para que no pudiera irse de su tierra, evitando de esta manera que acabara convirtiéndose en un poeta más exiliado de la España franquista. Pero nunca abandonó su país: se quedó y luchó.
Manuel Gerena es, antes que nada, un hombre del pueblo andaluz que canta al pueblo andaluz desde una acuciante y empecinada solidaridad. Por eso escribe fervorosamente sus propias letras y por eso las arropa en una música inmemorial donde parece fundirse el íntimo acorde del lamento y el grito comunitario de la rebeldía. Esas coplas las define su condición humana, su sensibilidad crítica. Y esa condición y esa sensibilidad vienen enaltecidas en cierto modo por la propia música que les sirve de vehículo de expansión: el flamenco.
Si Gerena no hubiese asimilado desde niño ese suntuoso y enigmático lenguaje musical, tampoco sus estímulos poéticos habrían sido exactamente como son. El flamenco, o lo mucho que tiene que ver el flamenco con la expresión de una atribulada intimidad, ha supuesto para Gerena un acicate creador y, al mismo tiempo, una norma de conducta.
La trayectoria vital de Gerena; la búsqueda de un equilibrio entre sus preocupaciones sociales –justicia para los hombres- y las estéticas –oír el pulso mineral de su gente- han consolidado una vasta producción en el cante flamenco.