El miércoles 31 de octubre se inaugura la exposición “In ictu oculi”, de Amalia Ortega en la Sala MDD del CICUS (C/Madre de Dios, 1. Sevilla) La muestra permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre, de lunes a viernes en horario de 11:00 a 21:00 y la entrada es libre.

“In ictu oculi” es una instalación intermedia con la que presento una reflexión sobre el paso del tiempo. Reutilizando el “jeroglífico” de Valdés Leal, trato de recuperar la filosofía barroca de la “vanitas”, reutilizando los símbolos de la vela y el abrir y cerrar de ojos (parpadeo).

Mi intención es utilizar el espacio del arte como lugar de reflexión y proposición de un nuevo estatuto para las imágenes, mediante medios de producción que mezclan disciplinas, enfrentando y superponiendo las diversas narrativas que están inscritas en ellos. Mediante esta obra pongo en diálogo la imagen fija y la imagen en movimiento, incorporando cuestiones relacionadas con los metalenguajes del vídeo y la fotografía, y su relación con el concepto de tiempo (tiempo congelado y tiempo en discurso). Propongo jugar con la cualidad múltiple de la imagen, su carácter no unívoco, su capacidad de evocación y la posibilidad de construcción de múltiples significados por parte del espectador.

La pieza de vídeo “In ictu oculi” presenta una reflexión sobre el propio concepto de tiempo, incorporándolo como herramienta de trabajo. El tiempo, su paso, aparece en su literalidad, mediante la sucesión de imágenes, y metafóricamente, haciendo alusiones al nacimiento y la muerte mediante el uso de símbolos que nos remiten a otros niveles de significado. Se reutiliza el “jeroglífico” de Valdés Leal presente en una de las postrimerías del Hospital de la Caridad de Sevilla. En este encargo de D.Juan de Mañara, aparece la muerte que con su mano derecha apaga una vela sobre la que se lee “In Ictu Oculi”, en un abrir y cerrar de ojos, indicando la rapidez con la que llega la muerte y apaga la vida humana que simboliza la vela. Los símbolos de la vela y el abrir y cerrar de ojos se actualizan mediante el lenguaje del vídeo, dando así una vuelta de tuerca al incorporar el tiempo como materia prima, ya que es el tiempo ingrediente indispensable en el metalenguaje de la imagen en movimiento.
La pieza “En un abrir y cerrar de ojos” está compuesta por una serie de 12 impresiones digitales que capturan en imágenes congeladas los pequeños movimientos en los que se fragmenta un parpadeo. Se juega así con el concepto de tiempo como devenir, que queda paralizado en una sucesión de imágenes estáticas, a través de las cuales se puede reconstruir mentalmente la acción.
La pieza “Velario”, compuesta por 9 impresiones digitales presenta grupos de velas, con distintas morfologías, en las que las llamas son a veces grandes, otras pequeñas, tenues, fuertes o débiles, a punto de inflamarse, o de apagarse. Formalmente recurre a los altares de velas tan propios de nuestra tradición religiosa. Conceptualmente juega, al igual que las piezas anteriores, con el blanco y el negro, reforzando el contraste luz-oscuridad, para volver a remitir a los conceptos vida-muerte y presencia-ausencia. La vela que “se consume siendo” simboliza nuevamente el paso del tiempo y el concepto de devenir.

Amalia Ortega